Buscar
  • Jezabel Díaz Mena

Resolvemos el misterio: diferencias entre Identidad Corporativa e Imagen Corporativa

Origen de la controversia:

Muy sencillo… ambos términos suenan tan parecidos, pues que se confunden… ¡lógico y normal!


En el artículo anterior definíamos el concepto Identidad Corporativa como la suma entre identidad verbal y visual (nombre, logotipo, color y tipografías de una marca fundamentalmente).


En esta ocasión hablaremos de la Imagen Corporativa, un concepto mucho más amplio e interesante. Además se trata de un campo de trabajo mucho más complejo.


Identidad Corporativa e Imagen Corporativa hacen referencia a campos de trabajo relacionados, pero diferentes.

Resolvemos el misterio:

Si bien la Identidad Corporativa hace referencia a elementos concretos, la Imagen Corporativa se refiere a la percepción que nuestro cliente, usuario o receptor de nuestro mensaje tiene sobre nuestra marca. Es un concepto complejo porque intervienen factores sociales y psicológicos como creencias, educación, nivel cultural, poder adquisitivo, contexto, mensaje, target, etc.


Por ponerte un ejemplo:

Imagina que produces un buen vino, un “señor vino” y quieres comercializarlo y posicionar tu marca en el mercado.


Ahora supón que el trabajo que han desarrollado tus diseñadores ha sido excelente y juntos habéis creado el que posiblemente será el vino del año. Además de un producto de calidad, el diseño de la botella es innovador, atrevido, elegante… ¡Todo es perfecto!


Solo falta el último paso… ¡comercializarlo!

En este caso, conseguimos posicionar nuestro magnífico caldo, de 10 euros la botella, en los lineales de un supermercado de barrio, de los de toda la vida.


¡Upsss! A la derecha de este vino, tenemos otro vino… pero la botella es mucho más fea, ¡donde va a parar! Y el precio… 2 euros el litro y medio (formato ahorro). A la izquierda tenemos otro vino más… en este caso una calidad pésima y el envase de cartón… por favor ¡de cartón!... Precio 80 céntimos… quizá para cocinar sea perfecto, pero olvídate de llevarlo como presente a una cena si pretendes cenar…


Pues bien… llegados a este punto tenemos un problema.

Tu vino es un buen vino, pero está ubicado en el contexto equivocado. Dadas las circunstancias, tienes una Identidad Corporativa “del carajo” pero siento decirte que seguramente para el cliente habitual de ese establecimiento… resultes tremendamente caro.


También pudiera ser que por “h” o por “b” al cliente le diera por tu vino y pegaras el pelotazo padre, pero no es lo habitual (aunque rara vez, ocurre).


Vámonos con nuestra botella de vino a otra parte…

Lineal de un supermercado de prestigio… A su derecha una buena botella de vino rosado de 8 euros (recordamos, el tuyo es un buen vino tinto de 10 euros), a su izquierda un vinito blanco de 12 euros, buena calidad.


¡Enhorabuena! Si tu cliente tiene pensado comerse un buen chuletón de ternera… ¡tienes todas las papeletas para hacerte con la venta!


El éxito de nuestras ventas depende en gran medida de la marca y de la gestión que sea haga de la misma.

Conclusión:

La Identidad Corporativa es el conjunto de los elementos visuales que representan e identifican a una marca, mientras que la Imagen Corporativa es la concepción psicológica que tenemos de la misma.


Con una misma Identidad podemos generar impactos muy diferentes en base a la percepción de nuestro cliente, del contexto, de la educación, cultura, etc.


Consejo:

Como siempre… un buen estudio de mercado previo, definición de estrategia... un plan de marketing bien trabajado y una gran dosis de constancia, trabajo y mucha paciencia, serán la clave del éxito de tu estrategia de marca.


Show must go on!