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  • Jezabel Díaz Mena

Cómo elegir a tu diseñador

Actualizado: 19 de may de 2019

Cuando necesitamos un profesional que nos asesore, nos encontramos con el temor de si acertaremos con la elección. Ante la necesidad de trabajar la imagen de nuestra empresa, la situación es tal cual.



La misión... ¿posible o imposible?

La misión es encontrar un buen diseñador que encaje con las necesidades de la compañía, capte la filosofía, trabaje rápido, cobre poco, sepa identificar las necesidades comerciales de la marca, sea capaz de "vender" tu producto, pueda aconsejarte sobre redes sociales, se haga cargo del mantenimiento de la web, se encargue del tema del mail marketing, diseño de documentos, folletos, carteles, campañas publicitarias, edite vídeo y sea capaz de montar presentaciones multimedia "para ayer". Ah, y muy importante el inglés, la buena presencia y si está titulado en marketing mucho mejor... el don de gentes tampoco está de más, y vehículo propio, que le permita ser autónomo y resolutivo.


Tengo una buena y una mala noticia:

La buena noticia es que puedes encontrar diseñadores que cumplan el 99% de estas características... ¡es una suerte! La mala es que todos estos servicios, obviamente, no pueden ser baratos si buscas calidad, es ese 1% que confirma que la perfección no existe. Creo que la proporción está más que bien.


Entonces, ¿cómo lo hago? ¿pagando más?

No, pagar más no siempre significa tener resultados mejores. Hay que ser coherentes y dar "al César lo que es del César, y a Dios lo que es de Dios". El secreto está en conversar con diferentes diseñadores y optar por el que mejor te explique qué va a hacer con tu marca, de qué manera vais a trabajar y cuál será la estrategia y el plan de trabajo, siempre en equipo.


Para facilitarte la elección, te dejo una serie de preguntas que te recomiendo que hagas a tu diseñador antes de tomar una decisión. Es mucho mejor estudiar con calmas diferentes opciones ya que pones en juego la imagen, credibilidad y por tanto el éxito de tu negocio.



En primer lugar y very important:

Consulta qué te entregará exactamente, qué archivos, en qué formato. En el caso de que sea un logotipo, asegúrate de que te lo facilitará en formato vectorial, así como exportado en alta calidad para impresión y optimizado para formatos digitales.


Pide presupuesto del proyecto y asegúrate de a qué corresponde cada importe. Es frecuente que los precios sean más ajustados cuanto mayor sea la contratación de servicios. Es decir, los packs siempre serán más económicos.


Consulta cuál será la forma de pago y las condiciones y plazos de entrega del proyecto. Siempre es interesante incluir un plazo para posibles modificaciones y ajustes finales.


Escucha los consejos del creativo, puede que no conozca tu sector o la dinámica de tu compañía, pero puede darte un valioso punto de vista externo.


También puede ser interesante preguntar:

¿Cuál es su proceso de trabajo? ¿Qué material o información necesita para empezar? ¿Cuál será la forma de comunicarse contigo durante el proyecto? ¿Qué pasa después del proyecto? ¿Será necesario un mantenimiento posterior? ¿Existirán gastos de proveedores terceros?


Y por último, lo más de lo más:

¿Te sientes cómodo hablando con este diseñador? ¿Hay feeling en vuestra relación? ¿Sientes que puedes hacer preguntas libremente? ¿Te explica todo bien? ¿Crees que ha captado bien la identidad de tu empresa?


El proceso creativo es muy intenso y requiere una estrecha relación con el diseñador. Así que, si de entrada no te sientes cómodo con esta persona, ¡olvídate, porque vas a perder mucha energía, tiempo y dinero!


Ten en cuenta que no todos los profesionales encajan en todo tipo de proyectos, es necesario que se produzca "el flechazo". Cuando esto sucede el trabajo fluye y la marca se convierte en un proyecto compartido. Love is in the air...


I ❤ design.